Ansiedad, nerviosismo, estrés, tensión. Estos son conceptos que solemos manejar en nuestra vida cotidiana y que, muchas veces, pueden desbordarnos y hacernos pasar un mal tiempo.

Más aún, sumando la situación sanitaria que estamos viviendo hace ya casi un año, con la llegada del COVID-19 a nuestro país y todos los problemas que trajo consigo.

Pero, aunque tal vez no sea una solución definitiva a los problemas, existen algunos métodos y cambios que podemos hacer en nuestra vida que nos ayudan a controlar la ansiedad para manejar la situación con mayor calma y reduciendo los niveles de estrés con los que vivimos a diario.

¿Cuáles son estos métodos?

Ejercicio

El ejercicio es una de las cosas más importantes que podés hacer para combatir el estrés.

Por más que parezca contradictorio, poner el cuerpo en estrés físico mediante el ejercicio puede aliviar el estrés mental.

Los beneficios son mayores cuando hacés ejercicio regularmente.

¿Por qué sucede?

  • Hormonas del estrés: A largo plazo, el ejercicio reduce las hormonas del estrés de tu cuerpo; como el cortisol. También ayuda a liberar endorfinas, las cuales son químicos que mejoran tu estado de ánimo y actúan como un analgésico natural.
  • Sueño: El ejercicio también puede mejorar la calidad del sueño, el cual se puede ver afectado negativamente por el estrés y la ansiedad.
  • Confianza: Cuando haces ejercicio regularmente, te puedes sentir más competente y seguro de tu cuerpo, lo que a la vez promueve el bienestar mental.

Intentá encontrar una rutina de ejercicios o actividad que disfrutes, como caminar, bailar, correr, ir al gimnasio o practicar algún deporte.

Alimentación

Una alimentación desequilibrada puede perjudicar a algunos síntomas gastrointestinales asociados con algunos estados de ansiedad, una alimentación saludable y equilibrada nos ayudará a controlarla.

Sueño

Respecto al sueño, los beneficios de dormir bien son obvios, si vemos que la ansiedad no nos deja dormir (o peor, el pensamiento de que no podemos dormir, no nos deja dormir) podemos optar por leer algo hasta que el propio sueño venga a visitarnos.

Cafeína

La cafeína es un estimulante que se encuentra en el café, té, chocolate y en las bebidas energizantes. Altas dosis pueden incrementar la ansiedad.

Si observás que la cafeína te pone nervioso/a o ansioso/a, considerá dejar de consumirla.

Sentido del humor

Nuestra tendencia ante las situaciones que nos provocan ansiedad es reaccionar con negatividad. A veces, una persona con ansiedad no se puede dar cuenta de lo ridícula que puede ser su reacción. Es importante ver también la parte divertida y optimista de las cuestiones.

¡Intentá reír! Es bueno para tu salud y existen algunas formas en que puede ayudar a liberar el estrés:

  • Reduce tu respuesta al estrés.
  • Reduce la tensión al relajar tus músculos.

Aprender a decir: No

No tenés control sobre todo lo que te estresa, pero sí podés controlar algunos factores.

Una manera de hacerlo es decir “no” con más frecuencia.

Esto es especialmente cierto si te das cuenta que aceptás más de lo que podés manejar. Asumir demasiadas responsabilidades te puede dejar con la sensación de agobio.

Música

Escuchar música puede tener un efecto muy relajante en el cuerpo.

La música instrumental lenta puede inducir una respuesta de relajación al ayudar a reducir la presión arterial y el ritmo cardíaco, al igual que las hormonas del estrés.

Respiración profunda

Los ejercicios de respiración profunda pueden ayudar a activar tu sistema nervioso parasimpático, que controla la respuesta de relajación.

Existen varios tipos de ejercicios de respiración profunda, incluso respiración diafragmática, respiración abdominal, respiración con el vientre y respiración rítmica.

El objetivo de la respiración profunda es enfocar tu conciencia en tu respiración, haciéndola más lenta y más profunda. Cuando respirás profundamente a través de tu nariz, tus pulmones se expanden por completo y tu estómago incrementa.

Esto ayuda a reducir tu ritmo cardíaco, lo que te permite sentirte más tranquilo.