Cómo calefaccionar el hogar de forma segura en invierno.

Ventilar los ambientes es fundamental

Aunque haga frío, es importante renovar el aire de la casa todos los días. Mantener una ventana apenas abierta durante algunos minutos ayuda a evitar la acumulación de gases tóxicos, como el monóxido de carbono, que puede generarse por artefactos en mal estado o con mala combustión.

 

Revisar estufas y calefactores

Antes de comenzar la temporada de invierno, es recomendable controlar que los equipos funcionen correctamente. Una revisión a tiempo puede prevenir pérdidas de gas, fallas eléctricas o problemas de ventilación.

 

 También es importante:

No utilizar hornallas ni el horno para calefaccionar ambientes.

Mantener limpios los calefactores y sus salidas.

Apagar los artefactos al salir de casa o al dormir (si así lo recomienda el fabricante).

Mantener distancia de elementos inflamables

 

Las estufas deben ubicarse lejos de cortinas, frazadas, sillones o muebles. Además, es importante evitar secar ropa directamente sobre ellas, ya que esto aumenta el riesgo de incendio.

Si hay niños o personas mayores en el hogar, conviene reforzar los cuidados para evitar quemaduras o caídas.

 

Alerta a las señales

Dolor de cabeza, mareos, sueño, náuseas o cansancio excesivo pueden ser señales de intoxicación por monóxido de carbono. Ante cualquiera de estos síntomas, es importante ventilar inmediatamente el ambiente y consultar asistencia médica.

 

¡Un invierno más seguro para todos!

El calor del hogar también se construye con cuidado y prevención. Incorporar pequeños hábitos puede marcar una gran diferencia y ayudar a proteger a quienes más queremos durante los meses más fríos del año.

 

 

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