Cuidados para después de una Neumonía | Alcance

Cuidados para después de una Neumonía

Algo tan común como una gripe, de origen viral y normalmente pasajero, puede complicarse con la entrada de una bacteria y derivar en una neumonía.

La neumonía o pulmonía es una enfermedad del sistema respiratorio que consiste en la inflamación de los espacios alveolares de los pulmones.

Muchos pacientes con neumonía son tratados por sus médicos y no ingresan en los hospitales, aunque en los casos de personas frágiles y/o infecciones más graves, un caso de neumonía puede llevar un período de hospitalización que puede llegar a ser largo.

 

Luego de una neumonía

Al llegar a casa luego de estar internado por una neumonía es importante seguir las instrucciones del médico para cuidarse en el hogar y lograr curarse correctamente.

Una vez de alta médica, es posible que continúes con algunos de estos síntomas hasta recuperarse:

  • La tos irá mejorando lentamente en un período de 7 a 14 días.
  • El sueño y la alimentación pueden demorar hasta una semana en volver a la normalidad.
  • El nivel de energía puede tardar dos semanas o más en retornar a la normalidad.

 

¿Cómo podemos contribuir a nuestra recuperación?

  • Respirar aire húmedo y caliente ayuda a aflojar la mucosidad pegajosa que puede hacerte sentir como si te estuvieras asfixiando. Otras medidas que también pueden ayudarte son:
    • Colocar un trozo de tela húmedo y caliente sin apretar sobre la nariz y la boca.
    • Llenar un humidificador con agua caliente e inhalar el vapor caliente.
  • Toser ayuda a despejar las vías respiratorias. Respirá con profundidad de 2 a 3 veces cada hora. Estas respiraciones te ayudan a abrir tus pulmones.
  • Mientras estás acostado, date palmaditas en el pecho suavemente unas cuantas veces al día. Esto ayuda a sacar el moco de los pulmones.
  • Evitá el consumo de tabaco y que fumen dentro de tu hogar.
  • Tomar mucho líquido, mientras tu médico te lo aconseje.
    • Tomar agua, jugo o té suave.
    • Tomar al menos de 6 a 10 tazas (1.5 a 2.5 litros) al día.
    • Evitar el consumo de alcohol.
  • Descansar mucho. De no poder dormir de noche, tomar siestas durante el día.