Cuidados y tratamiento de un colon irritable

El síndrome del intestino irritable es un trastorno frecuente que afecta el intestino grueso. Los signos y síntomas comprenden cólicos, dolor abdominal, hinchazón, gases y diarrea o estreñimiento, o ambos. Se trata de un trastorno crónico que se deberá controlar a largo plazo.

Síntomas:

  • Dolor abdominal, cólicos o hinchazón que suelen aliviarse de forma total o parcial al evacuar.
  • Exceso de gases.
  • Diarrea o estreñimiento; a veces, episodios alternados de diarrea y estreñimiento.
  • Mucosidad en las heces.

Factores de riesgo:

  • Suele manifestarse con mayor frecuencia en personas menores de 50 años.
  • El síndrome del intestino irritable es más frecuente en las mujeres. La terapia con estrógeno antes o después de la menopausia también es un factor de riesgo del síndrome del intestino irritable.
  • Los genes pueden influir, al igual que los factores compartidos en el ambiente familiar o una combinación de los genes y el ambiente.
  • La ansiedad, la depresión y otros trastornos de la salud mental están relacionados con el síndrome del intestino irritable. Los antecedentes de maltrato sexual, físico o emocional también pueden ser un factor de riesgo.

Cambios en la alimentación:

El tratamiento del síndrome del intestino irritable se centra en aliviar los síntomas para poder llevar adelante una vida lo más normal posible.

Por lo general, los signos y síntomas leves pueden controlarse manejando el estrés, así como realizando cambios en la dieta y el estilo de vida:

  • Evitar alimentos irritantes que desencadenen los síntomas
  • Comer alimentos con alto contenido de fibra
  • Beber mucho líquido
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Dormir bien y suficiente

Elementos que podés evitar en tu dieta:

  • Alimentos que generen muchos gases. Si presentás hinchazón o gases, podrías evitar productos, como bebidas alcohólicas y carbonatadas, cafeína, frutas crudas y ciertos vegetales, por ejemplo, repollo, brócoli y coliflor.
  • Alimentos que contienen gluten. Las investigaciones indican que algunas personas que tienen síndrome del intestino irritable informan mejoras en los síntomas de la diarrea si suspenden el consumo de gluten (trigo, cebada y centeno), incluso si no tienen celiaquía.