Luego de una operación de meniscos

El menisco es un pedazo de cartílago que se ubica en la articulación de la rodilla. Hay dos en cada una.

Es un tejido fuerte pero flexible que actúa como un amortiguador entre los extremos de los huesos en una articulación.

Las rupturas de menisco se refieren a un desgarro en este cartílago amortiguador de la rodilla.

 

¿Para qué sirve el menisco?

  • Actúa como un amortiguador
  • Ayuda a distribuir el peso en el cartílago
  • Ayuda a estabilizar la articulación de la rodilla
  • Puede sufrir desgarro y limitar su capacidad para flexionar y extender la rodilla

 

¿Cuándo puede producirse una ruptura?

  • Se tuerce o flexiona en exceso la rodilla
  • Rápidamente detenerse y cambiar de dirección al correr, aterrizar de un salto o girar
  • Se arrodilla
  • Ponerse en cuclillas y levantar algo pesado
  • Recibir un golpe en la rodilla

 

¿Cuáles son los síntomas?

  • Dolor de rodilla dentro de la articulación, el cual empeora con presión en la articulación
  • Hinchazón de la rodilla que se produce al día siguiente después de la lesión o después de actividades
  • Dolor en la articulación de la rodilla al caminar
  • La rodilla se bloquea o se pega
  • Dificultad para ponerse en cuclillas

 

¿Qué podemos necesitar ante una ruptura?

  • Muletas para caminar hasta que mejoren la inflamación y el dolor
  • Un dispositivo ortopédico para apoyar y estabilizar la rodilla
  • Fisioterapia para ayudar a mejorar el movimiento de la articulación y la fuerza de la pierna
  • Cirugía para reparar o extirpar el menisco roto

 

¿Cómo podemos cuidarnos luego de la cirugía?

  • Descansar la pierna. Evite poner peso sobre ella.
  • Aplicar hielo sobre la rodilla por 20 minutos a la vez 3 o 4 veces al día.
  • Comprimir el área envolviéndola con un vendaje elástico o una envoltura de compresión.
  • Elevar la pierna levantándola por encima del nivel del corazón.
  • Consultar con el médico por analgésicos antiinflamatorios.