Recuperación después de una operación de prótesis de cadera | Alcance

Recuperación después de una operación de prótesis de cadera

Probablemente, tu médico puede determinar que tenés una fractura de cadera en función de tus síntomas, así como de la posición anormal de la cadera y de la pierna, una radiografía podría llegar a confirmar que tenés una fractura y mostrará con exactitud la ubicación de ésta en el hueso.

Después de una operación de fractura de cadera, la terapia de rehabilitación se iniciará lo antes posible. Los objetivos iniciales de la terapia son mantener el nivel de fuerza anterior a la fractura y evitar problemas derivados de la permanencia en cama. El objetivo principal es el restablecimiento de la capacidad que tenía la persona para caminar antes de la fractura.

Dada de alta del hospital

Su permanencia en el hospital puede durar entre 1 y 4 días, dependiendo de la rapidez de su recuperación. Antes de que sea dado de alta del hospital, necesitarás lograr varios objetivos:

  • Subir y bajar solo de la cama.
  • Tener un control del dolor aceptable.
  • Poder comer, beber y usar el baño.
  • Caminar con un dispositivo de ayuda (un bastón, andador o muletas) sobre una superficie nivelada y poder subir y bajar dos o tres escalones.
  • Poder realizar los ejercicios para el hogar prescritos.

Llamá a tu doctor inmediatamente si presentás cualquiera de estas señales.

Cuidados en el Hogar

La Academia Americana de Cirujanos Ortopédicos recomienda hacer algunos cambios para facilitar la vida del paciente cuando vuelve a casa tras la cirugía de reemplazo de cadera:

  • Cambios estructurales: hay que adaptar la casa para que haya que subir lo menos posible escaleras o escalones, y reubicar el mobiliario para facilitar el desplazamiento del paciente con el dispositivo de apoyo que le hayan recomendado (bastón, andador o muletas).
  • Objetos prácticos al alcance de la mano: todo aquello que se use con mayor frecuencia es mejor dejarlo lo más cercano posible con el fin de no tener que hacer movimientos bruscos, como doblarse o estirarse, a la hora de alcanzarlos.
  • Eliminar obstáculos: alfombras, lámparas de pie, tapetes, cestas para las revistas o cables del teléfono, cualquier objeto que esté por el suelo y que ponga en peligro la estabilidad del paciente, debe reubicarse en otro lugar para que éste no tropiece con él y se caiga.
  • Un buen sitio para sentarse: los pacientes que se someten a una operación de reemplazo de cadera deben adquirir una buena silla o un buen sillón que les haga adoptar una postura cómoda y que no perjudique su recuperación de la intervención.
  • Utensilios para las actividades diarias: Los expertos aconsejan también emplear todo tipo de dispositivos que hagan la vida del paciente más cómoda y que no pongan en peligro su recuperación ni los resultados de la operación. Una esponja o un guante de crin con mango alargado que eviten que el paciente se agache, un calzador de zapatos también con mango largo o una herramienta para alcanzar objetos que se encuentren lejos o en ubicaciones que le obliguen a agacharse mucho son algunos ejemplos.
  • Ayuda en el baño: como el baño es una de las estancias más complicadas de usar por los elementos que hay en él y el uso de agua que puede hacer resbalar, los expertos abogan por eliminar la bañera y sustituirla por una ducha. Se recomienda colocar una silla para la ducha, una barra en la pared para que el paciente pueda agarrarse y un asiento elevado en el inodoro del baño para que no tenga que doblarse ni agacharse.

Realizar estos pequeños cambios va a mejorar la recuperación y calidad de vida del paciente. Ante cualquier duda consultá a tu médico.