Una pronta rehabilitación de una fractura de tobillo

La de tobillo es la más común entre las fracturas del miembro inferior, sobre todo en hombres y mujeres jóvenes. Pueden ser unimaleolar (del maléolo medio o del peroné), bimaleolar (ambos maléolos) o triomaleolares (con desgarro de la parte posterior de la tibia). En la mayoría de los casos se observa una rotura del peroné.

Entre las causas más frecuentes de quienes la sufren figura la práctica de un deporte, accidentes y caídas. Los síntomas dependerán del tipo y gravedad de la fractura, al igual que su tratamiento, que puede ser conservador o quirúrgico.

La rehabilitación, en tanto, se dividirá en dos etapas: durante el yeso y luego de retirarlo. Y tendrá como metas principales mantener las estructuras, disminuir el dolor, fortalecer y recuperar la zona.

¿Cómo identificarlo y cómo tratarlo?

Los síntomas experimentados son diversos y dependen del tipo de fractura que presente cada persona, pero se destaca:

  • Dolor intenso.
  • Aumento de volumen.
  • Impotencia funcional.
  • Huesos que sobresalen a través de la piel.

Entre los que padecen fractura de peroné la evidencia es que no pueden apoyar el pie por la inflamación y fuerte dolor que implica.

Por ende, en un primer momento es clave bajar la dolencia, inmovilizar el pie con el objetivo de evitar lesiones mayores, así como aplicar hielo y elevar la pierna.

En tanto, el tratamiento a seguir podrá ser conservador o quirúrgico, en función de la gravedad de la fractura y con el fin de lograr la mejor rehabilitación para el paciente, de cara a que recupera su perfecta posición.

El procedimiento convencional se lleva a cabo cuando no hay desplazamiento. Y si el médico lo elige, se deberá aplicar una bota de yeso durante 6 u 8 semanas con el pie en 90 grados. En caso de requerirlo, el especialista realiza una reducción ortopédica, y el paciente queda internado para ser vigilado y así evitar posibles problemas de comprensión por el yeso, que debe cambiarse a la semana o diez días, repitiendo la reducción, y luego volviendo a introducir una bota de yeso por 3 o 4 semanas sin posibilidad de apoyar.

Una vez culminado este período, se coloca otra bota de yeso durante un mes más. Pasadas 6 o 8 semanas, se retira el yeso y, si el estudio radiológico muestra que la reducción tuvo el resultado esperado, se podrá comenzar la rehabilitación.

¿Cómo recuperarse de una fractura de tobillo?

Hay ciertas rutinas que se pueden realizar mientras se usa el yeso durante el tratamiento ortopédico con el fin de aliviar los dolores y fortalecer la zona:

  • Masaje circulatorio del resto del miembro inferior libre.
  • Ejercicios de movilización de las articulaciones y fortalecimiento muscular de articulaciones libres y no afectadas (dedos de pie, rodilla, cadera).
  • Ejercicios respiratorios y posición regular en declive.
  • Movilizaciones de rótula.

Una vez retirado el yeso, se aconseja:

  • Masaje circulatorio del pie y miembro inferior.
  • Vendaje elástico de contención durante el día.
  • Termoterapia: baños de parafina.
  • Electroterapia (baja frecuencia, ultrasonidos) y magnetoterapia (ayuda a unir los dos huesos fracturados).
  • Movilizaciones activo-asistidas de pie y rodilla.
  • Fortalecimiento progresivo de musculatura de pie y tobillo.
  • Reeducación y corrección de la marcha: cómo se apoya el pie, pisada, articulación.
  • Ejercicios funcionales y readaptación al esfuerzo.