El cuidado de la piel y el envejecimiento | Alcance

El cuidado de la piel y el envejecimiento

La piel cambia con la edad. Se pone más delgada, pierde grasa y ya no se ve tan lozana y lisa como antes. Las venas y huesos se pueden ver más fácilmente. Los rasguños, cortes o golpes pueden tomar más tiempo en sanar. Años de broncearse al sol o de pasar mucho tiempo a la luz del sol puede resultar en arrugas, sequedad y manchas por la edad. Pero hay cosas que podés hacer para proteger la piel y hacer que se sienta y se vea mejor.

Muchas personas mayores sufren de piel seca, a menudo en la parte inferior de las piernas, en los codos y en la parte inferior de los brazos. La piel seca se siente áspera y escamosa. Hay muchas posibles razones por las que la piel se pone así, tales como:

  • No tomar suficientes líquidos.
  • Pasar mucho tiempo afuera en el sol o bronceándose.
  • Estar en un lugar con aire muy seco.
  • Fumar.
  • Sentir estrés.

Usar demasiado jabón, desodorante o perfume, y tomar baños calientes de tina pueden empeorar la sequedad de la piel.

Estas son algunas maneras de ayudar a mejorar la piel seca y con picazón:

  • Usar productos hidratantes como lociones, cremas o pomadas todos los días
  • Tomar menos baños de tina o duchas y usar jabones más suaves.
  • Tratar de usar un humidificador

Mantener la piel sana

Un poco de sol puede ser beneficioso, pero para mantener la piel sana, tené cuidado y seguí estos consejos:

1. Limitá el tiempo que te exponés al sol. Está bien salir durante el día, pero tratá de evitar el sol durante las horas pico cuando los rayos del sol son más fuertes.

2. Usá protector solar. Buscá un protector solar con un número SPF (factor de protección solar) de 15 o más. Lo mejor es elegir protectores solares que indican “amplio espectro” en la etiqueta.

3. Usá ropa protectora. Un sombrero con ala ancha puede proporcionarle sombra al cuello, orejas, ojos y cabeza. Buscá anteojos de sol que bloquean de 99 a 100 por ciento de los rayos del sol. Si tenés que estar al sol, usá camisas sueltas y livianas de manga larga y pantalones largos o faldas largas.

La piel puede cambiar con la edad. Pero recordá: hay cosas que usted puede hacer para ayudar. Revisá tu piel frecuentemente. Si encontrás algún cambio que te preocupa, visitá al médico.