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La vida agitada, acelerada y vertiginosa ha sufrido un parate producto del confinamiento al que el mundo se vio obligado a realizar por la pandemia. Si bien esta será recordada como una época de gran crisis sanitaria, social y económica, también podrá rescatarse como el momento en que la sociedad se vio forzada a hacer una pausa y así dar prioridad a algo que tenía olvidado hacía mucho: la oportunidad de regalarse tiempo para uno mismo. Se trata de un valor excepcional que estamos redescubriendo y aprendiendo a cuidar, y no debemos perderlo de vista cuando retomemos la vida normal. 

Detenerse a pensar y reflexionar las situaciones, así como hacer algo de introspección eran conductas poco frecuentes en este mundo tecnológico, en constante cambio que se mueve a ritmos tan rápidos que no permiten escuchar a la voz interior de cada uno, ni hacer actividades que nos reconforten a nivel personal, nos gusten, y trasciendan tanto el trabajo como las responsabilidades familiares y sociales. 

He aquí algunos consejos para seguir aprendiendo a valorar el pasar tiempo con uno mismo y cuidar la integridad personal.

Dejar de lado la multitarea para disfrutar más

Estábamos inmersos en una época de multitarea, donde las personas contestaban el teléfono al tiempo que cocinaban, o trabajaban, o llevaban a los niños al colegio. Pocas veces se tomaban la hora del almuerzo para disfrutar de la comida, sino que mientras hacían la ingesta leían y contestaban correos electrónicos con el fin de ganar tiempo. O lo que es peor, muchas veces la mente iba mucho más acelerada de lo que debía, y las personas estaban en diversos lugares porque a la vez que trabajaban, también pensaban en las compras que tendrían que hacer en el supermercado, la comida para la noche, y las viandas del siguiente día. Estrés y angustia son consecuencias ineludibles frente a esta situación.

Entonces, es momento de preguntarse, de todos los minutos que tiene el día, ¿hay alguno de ellos en que te pares para pensar qué querés hacer, qué te gusta y qué necesitás? Lo más seguro es que con la cuarentena hayas tenido más instancias para hacerte estos planteos.

Es hora de que te pongas por delante

Nos educan para que estemos pendientes y atentos a los demás, pero poco se nos habla de la importancia que tiene guardar algo de tiempo para cada uno. Es que cuando alguien osa pensarlo, se lo acusa de egoísta. Lo cierto es que se trata de auto respetarse, porque la única persona que estará contigo todos los días de tu vida, sos vos. Por este motivo, es esencial que procures estar bien contigo mismo y dediques tiempo para vos y para lo que querés hacer. 

Así que cuando el sentimiento de culpa aflore, intentá apartarlo y enfocarte más en descansar, leer, estudiar, pasear, hacer ejercicio y todo cuanto te haga sentir feliz.

Revisa y presta atención a tus prioridades

Las obligaciones existen y no dejarán de estar, pero es clave encontrar un equilibrio entre lo que se debe hacer y lo que uno quiere y anhela. La prioridad siempre tenés que ser vos. Es importante que te cuides, por ejemplo, dándote un masaje para aliviar un dolor de espalda, o que termines ese curso que empezaste con tanta ilusión, aunque la cama quede un día sin hacerse.

No te pierdas de tu vida

Estar a gusto contigo mismo te traerá otras tantas ventajas y alegrías ya que al sentirte en armonía, también podrás disfrutar mucho más de la compañía de quienes te rodean, y brindarles armonía también a ellos. El bienestar interior traerá también un bienestar en tu exterior.

Vivimos acostumbrados a dejar de lado lo que necesitamos para atender y satisfacer a los demás, pero una vez que cambiamos ese hábito y empezamos a reservar el tiempo para hacer lo que nos hace bien y nos gusta, incluso podremos actuar con mayor claridad y tomar mejores decisiones porque esto permite afrontar con mayor ímpetu las situaciones y sortear de mejor forma los obstáculos.

Tener tiempo para tus actividades

Es de vital importancia que estés bien para que todo lo demás funcione bien. Te toca aprender a escucharte para saber qué precisas y cuáles son tus necesidades. Si sos de los que usan agenda, se aconseja que anotes qué querés hacer ese día sí o sí, y le des prioridad.

Si no respetas tus necesidades y siempre estás atendiendo a las ajenas, al final del día eso te traerá malhumor porque te sobrecargarás con obligaciones y rutinas que no saciarán tu felicidad.